Cómo diseñar un uniforme que quede bien a todo el equipo, sin sacrificar la imagen de marca
Un mismo diseño de uniforme tiene que quedar bien en cuerpos completamente distintos. Te cuento cómo mantengo la coherencia de marca sin sacrificar la comodidad de cada persona.
Cada vez que diseño el uniforme de un equipo, me encuentro con el mismo reto silencioso: un mismo diseño tiene que quedar bien en cuerpos completamente distintos, sin que eso implique renunciar a la imagen de marca que el negocio quiere transmitir.
Es un error frecuente pensar que "uniforme" significa "la misma talla para todos". Un buen uniforme mantiene el mismo diseño, los mismos colores y el mismo espíritu, pero se adapta a cada persona que lo lleva.
Por qué el patrón único no funciona
Un patrón pensado para un solo tipo de cuerpo, escalado sin más a otras tallas, casi siempre falla en algún punto: hombros que tiran, cinturas que sobran, mangas que no acompañan el movimiento. Y un equipo incómodo se nota, aunque nadie lo diga en voz alta.
"Un uniforme que incomoda a la mitad del equipo no está cumpliendo su función, por bonito que sea sobre el papel."
Cuaderno del atelier
Cuando confecciono uniformes para un equipo grande, tomo medidas individuales siempre que es posible, en lugar de asumir tallas estándar. Es más trabajo al principio, pero evita ajustes y devoluciones después.
Mantener la coherencia sin sacrificar la comodidad
La clave está en separar lo que define la identidad visual —color, bordado, corte general— de lo que se ajusta a cada persona —talle, largo de manga, ancho de espalda. Así, todo el equipo luce coherente, y cada persona se siente bien dentro de su uniforme.
Trabajo con negocios que quieren que su equipo tenga una imagen unificada sin que eso signifique sacrificar la comodidad de nadie. Si es tu caso, puedes contactar con Atelier Yvicor.
"La coherencia de un equipo no está en que todos lleven la misma talla, sino en que todos se sientan igual de bien."
— Patricia Rojas
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